Psicología: la enuresis nocturna

La enuresis nocturna es la persistencia de orina cuando ya se tiene el control del esfínter.  Sobre los cinco años de edad ya empieza se empieza a ser consiente y les provoca malestar.

Según el DSM-IV-TR, la enuresis tiene que cumplir:

Criterio A: Emisión repetida de orina en la cama

El niño o la niña no consigue despertarse para ir al baño a orinar, ni siquiera estando todo mojado.

Criterio B: El comportamiento es clínicamente significativo, manifestándose con una frecuencia de dos episodios semanales durante al menos tres meses consecutivos o por la presencia de malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico (laboral) o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

La presencia de malestar y deterioro social está presente en el niño o la niña, cuando les  da mucha vergüenza que los demás sepan que se hace pipí, por eso no va a dormir a casa de los amigos y pone excusas para no ir de acampada, por ejemplo.

Criterio C: La edad cronológica es de menos de 5 años (o nivel equivalente de desarrollo).

Criterio D: El comportamiento no se debe exclusivamente a los efectos fisiológico directo de una sustancia (p. Ej., Un diurético) ni una enfermedad médica (p. Ej., Diabetes, espina bífida, trastorno convulsivo).

En la mayoría de casos se da el tipo de enuresis  sólo nocturna, ya que es más fácil controlar el esfínter cuando se está despierto.

El trastorno de enuresis nocturna es un trastorno funcional, si se descartan las causas orgánicas o enfermedad médicas. Lo provoca un mal entrenamiento o por el desarrollo del tracto urinario del joven.

Hay factores de riesgo que pueden favorecer la enuresis nocturna, como: factores genéticos, sexo masculina (se da en mayor proporción), padres separados, que el niño tenga que orinar muchas  veces por la noche (poliuria nocturna), factores estresantes psicosociales (como que los padres no vivan juntos o ir a dormir a casa de un/a amigo/a).

En Biospais le daremos pautas para entrenar el control del esfínter de su hijo/a y superar el malestar que provoca la enuresis nocturna, con terapia de psicología.

Miquel Colomer Ortega

Psicologo de Biospais

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